Sobre mí

Para mí pintar y vivir son inseparables. No es sólo pincel en mano que siento y vivo la pintura. Concibo la creación de una manera orgánica, como la vida misma. La naturalidad es clave. Formas y manchas se encuentran ya en la tela – como la escultura está ya en el interior de la piedra – sólo es preciso hacerlas evidentes.

Tres constantes han marcado mi trabajo desde el inicio: el papel destacado de la luz, mi interés en transmitir atmósfera y la preocupación por la estructura compositiva.

Busco sugerir con la mancha y evocar con el color utilizando un lenguaje llano, siempre bajo el signo de la sobriedad. Entiendo el cuadro como una conversación: cuando está todo dicho, una palabra de más – una pincelada de más – distorsiona el mensaje.